Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
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Desafíos pendientes

Ratificación incompleta
Once países no han ratificado todavía los tratados del ozono y muchos otros no han ratificado las enmiendas de Londres, Copenhague, Montreal y Beijing.

Cumplimiento del Protocolo de Montreal
Algunos países con economías en transición tienen dificultades para cumplir el Protocolo de Montreal. Esto se debe a la recesión económica y la transición política desde 1989. La Federación de Rusia y otros países admitieron en 1996 que no podrían cumplir el calendario de eliminación para los CFC. Sin embargo, muchos lograron completar la eliminación antes de 2002. Las Partes pidieron al FMAM que brindara esta asistencia, y éste ha asignado hasta ahora más de 160 millones de dólares a esos países. Además, mediante la iniciativa especial del Banco Mundial se recaudaron 19 millones de dólares de Alemania, Austria, Dinamarca, los Estados Unidos, Finlandia, Italia, Japón, Noruega, el Reino Unido y Suecia para cancelar la producción de CFC y halones en la Federación de Rusia antes de 2000. El FMAM ha aprobado otros 60 millones de dólares para asistir a estas Partes con la eliminación gradual de HCFC y metilbromuro.

Comercio ilícito
Aunque ahora están prohibidos todos los CFC nuevos en los países industrializados, hay millones de refrigeradores, acondicionadores de aire de automóviles y otros equipos que dependen del CFC y se siguen utilizando. Existen alternativas para los servicios de mantenimiento de estos equipos, pero pueden ser más costosas. Se pueden usar CFC reciclados para los servicios de mantenimiento de los equipos existentes, pero es difícil distinguir entre los CFC nuevos y reciclados. Además, aunque está prohibida la mayor parte del consumo, los países industrializados todavía producen CFC para satisfacer sus propios usos esenciales y abastecer a los países en desarrollo, de conformidad con lo permitido por el Protocolo. En los Estados Unidos, los CFC pagan elevados impuestos y el precio de mercado es alto. Como resultado de esto, algunos comerciantes de los países industrializados venden en forma ilícita unas 20.000 toneladas de CFC nuevos por año como sustancias recicladas o como exportaciones a los países en desarrollo. Los contrabandistas corren el riesgo de ser penados con prisión o multas, y se están estableciendo sistemas nacionales de concesión de licencias para registrar mejor las importaciones y exportaciones.

Consumo de metilbromuro
Algunos países impusieron controles sobre este producto químico debido a su toxicidad incluso antes de que se planteara por primera vez su potencial de agotamiento del ozono. Sin embargo, como muchos países todavía no han ratificado la Enmienda de Copenhague de 1992 que introdujo controles sobre el metilbromuro, se corre el riesgo de que el consumo se extienda a más países y más usos.

Las concentraciones de halones continúan aumentando
Aunque la producción concluyó en 1994, las concentraciones de halones continúan aumentando. Esto se debe a que los halones en los extinguidores de incendios actuales se emiten cada vez que hay un incendio. Esto es preocupante porque el bromo que contienen los halones tiene una capacidad 50 veces mayor de agotar el ozono que el cloro en los CFC. Un grupo de expertos está evaluando las consecuencias de poner fuera de servicio los sistemas existentes que usan halones y destruir los halones que contienen.

Cumplimiento de los calendarios de eliminación por los países en desarrollo
Con la llegada de la congelación de la producción y el consumo de CFC para las Partes que operan al amparo del artículo 5, ha concluido el período de gracia que les concedió el Protocolo de Montreal. Las Partes que operan al amparo del artículo 5 han ingresado en el período de "cumplimiento", en que tendrán que efectuar reducciones específicas de la producción y el consumo nacionales de CFC.

Los países en desarrollo deben efectuar su eliminación de CFC, halones y tetracloruro de carbono de acuerdo con el calendario. Los países asiáticos, en particular, han aumentado su consumo debido a sus altas tasas de crecimiento económico y ahora deben estabilizar este consumo y comenzar a revertirlo. Si bien el consumo en los países desarrollados -que había sido mucho más elevado tanto per cápita como en el ámbito nacional- ha sido casi eliminado, el Protocolo de Montreal sólo tendrá éxito si los países en desarrollo -donde habita el 80% de la población mundial- eliminan estas sustancias a pesar de sus economías en crecimiento. El Fondo Multilateral desempeñará un papel esencial para que esto suceda.

Los países que han eliminado los CFC están exportando gran cantidad de refrigeradores que consumen CFC a países en desarrollo. Estas ventas podrían dificultar la eliminación futura de CFC en los países en desarrollo, al fomentar una gran demanda de CFC para los servicios de mantenimiento de estos equipos.

Los HFC están remplazando a los CFC; los HFC tienen un considerable potencial de calentamiento mundial. El Protocolo de Kyoto sobre el cambio climático ha incluido los HFC en la canasta de seis gases cuyas emisiones deben reducir los países industrializados. ¿Los dos protocolos mundiales están enviando, acaso, señales contradictorias? ¿El Protocolo de Kyoto obstaculiza la aplicación del Protocolo de Montreal? Las Partes en el Protocolo de Montreal y las Partes en la Convención sobre el Cambio Climático ahora cuentan con informes de sus grupos científicos y técnicos sobre la manera de reducir a un mínimo las emisiones de HFC. Es importante que los gobiernos apliquen las recomendaciones de los grupos.

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